¡ELÍGEME A MÍ!

jueves, 27 de agosto de 2026

¡LLEGASTE TÚ!


¡LLEGASTE TÚ!



Llegaste tú, así de repente, sin darme oportunidad de reacción y con un gran poder de decisión, tus ojos atraparon mi alma y tus labios me ataron a ti. Dudaba en permitirlo, pero evadiste mis escudos y derribaste mis barreras; ahora estás aquí, ocupando mis pensamientos y desatando un huracán de sentimientos, incitándome a volverlo a intentar. 

Dime ya, como negarme a esa mirada picara y sonrisa coqueta, a esos labios carmín que dibujan una línea tan delgada en tus labios imposible de no cruzar. Sólo bastó una simple mirada, para no anhelar nada más que tu alma junto a la mía, queriéndose entrelazar.

Ahora no soy capaz de rechazar tu cuerpo tan perfecto, que cada que lo siento cerca, me pone a temblar hasta los huesos y esas manos que cada que me rozan, forjan de mi alma su propio templo. Me invade tu aroma inconfundible, del que todas las flores envidian por querer ser ellas quienes perfuman tu cuello y tu voz que cada palabra que me susurran al oído, hace de cada discurso el poema mas bello. 

Llegaste de golpe y con premura, en un momento de desesperanza, como una bocanada de aire fresco que rejuvenece mi alma, y hoy por ti deja de esperar con ansias cargadas de locura, el momento oportuno para volver a amar; abriste mi mundo y quitaste la coraza que impedía que alguien la pudiera traspasar con intención desenfrenada por tocar mi corazón y lo puedan herir sin que tenga cura.

Estás aquí y para ser honestos no se que hacer, pues mi cuerpo se siente frágil que no se repondría de volver a perder, sin darme cuenta que contigo pierdo, pierdo el miedo que me arrebata las intenciones para intentarlo otra vez, pierdo la cordura cada que dibujas en tu rostro esa sonrisa que expone mi locura, esa locura desenfrenada que desde dentro mio se dispara tan solo por poderte abrazar.

Dime que hago para calmar esta necesidad de sentirte mio, como lo es uno solo, tan parte de mí y es que te quiero, te quiero a ti, con todas tus virtudes, tus manías y hasta tus miedos tan latentes por permitirte sentir, por dejar fluir este sentimiento tan puro e incapaz de hacerte sufrir. Solo ábreme una grieta en tu barrera para poderla traspasar y devolverte las ganas para volver a amar.

Te quiero así, te quiero ahora, te quiero igual que lo hice en mis vidas pasadas, y es solo que no podría imaginar no quererte, si eres mi polo a tierra, silencias mis pensamientos y das paz a mi mente cuando mi alma no encuentra la calma.

Algo bueno debí haber hecho para merecerlo, pues cuando más desesperanzado estaba del amor, el universo conspira a mi favor y me premia esto, me premia con tu llegada y con ese brillo en tus ojos que iluminan mi mirada, llegaste a mi mundo en tiempos de guerra, rescatándome de mi mismo y pegando cada pieza rota en mi alma, sencillamente... !Llegaste Tú!

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